martes, 31 de enero de 2017

Ciudad alada

   Todos quieren llegar a la ciudad alada, es su meta,
   Sucede cuando creen que son ángeles, su deseo,
   Finalmente no entienden su fracaso, su destino.

   En esta corta entrada os hablaré un poco de la ciudad alada, el lugar donde habitan los ángeles.

   Se trata de una gran fortaleza colgada en el seno de la Luz, un espacio imposible de visualizar para los mortales: una gran bola luminosa que parece un eterno amanecer, que cuelga de la nada y de la que si sales, solo encontrarás el principio y el fin del Universo.

   Fueron los Tres los que edificaron la ciudad a medida que la Luz fue creando más y más ángeles, y, finalmente, estos fueron aumentando el número entre sí. Construyeron un gran palacio que se convirtió en el centro de la ciudad, y donde no solo viven, sino donde se hablan de los temas vitales y se hacen los juicios y lo
demás. En la planta baja del mismo se puede observar el estrado donde parlamentan los temas, una zona circular con un gran palco con tres sillas, que, después de la caída de Miguel, siempre se encuentra parcialmente vacío. En los pisos superiores se encuentra el Gran Balcón, donde los ángeles no solo hablan con la Luz, sino que observan la ciudad y también el resto del Universo. Es un punto estratégico que usan para vigilar y defender.

   Alrededor de este gran edificio construyeron el resto. Lo hicieron de este modo: aquellos puestos más importantes residieron alrededor del gran palacio (poseedores de la balanza, mensajeros, etc...), y después, un gran espacio vacío separó esto del resto de la ciudad. El motivo de esta línea circular fue permitir un espacio por el que salir de la ciudad desde cualquier punto de la misma en momentos de urgencia. En los libros, este espacio es famoso por ser donde Miguel decidió ir contra la Luz y después, descender hacia las profundidades con una horda de ángeles tras él.

   Finalmente, el resto de los hogares residen al otro lado de este.

  
   Es una ciudad totalmente blanca, por lo que en ocasiones es difícil visualizarla. El material usado es el mismo que el de los planetas y otros objetos que crearon para rellenar el Universo, resistente y maleable.

   

martes, 17 de enero de 2017

Las sombras y su Oscuridad

"Caigo sobre la Oscuridad, petulante,
Se ciernen sobre mí, las sombras,
Dejándome bajo el oscuro mundo,
Odiándome en la alta montaña.
Llevándome hasta el inframundo,
Bajo las sombras…"
  Las sombras fueron el tercer eslabón de la creación y el último del gran tridente. Creadas bajo la mano de Miguel poco después de que la Gran Guerra que azotaba a los ángeles y dividía el Gran Bando en el bien y en el mal terminase, se encargaron de extender el miedo y el dolor por todos los rincones del Universo.

  Miguel los situó muy lejos de sus enemigos, lejos de lugares llenos de vida y, sobretodo, lejos de la Luz. Intentó por todos los medios que Gabriel no descubriera su existencia, y alargar lo máximo posible la extensión de ese mal para poder estar un paso por delante.

  Lo consiguió.

  Al planeta en el que habitan se le llamó el Planeta Oscuro: se trata de un lugar totalmente negro que se camufla con los confines del universo. Allí nacen y rápidamente se extienden por cada lugar y persona, en busca de hacer el mayor daño posible. 

  No tenían un líder claro entre ellos, siendo en la mayor parte libres de actuar como deseen. Miguel era el único que mandaba sobre las sombras, pero no le hacía falta: todo el mal que corría por sus venas movía sus actos, por lo que actuaban siempre, inconscientemente, a voluntad de Miguel. Al fin y al cabo, no dejaban de ser una prolongación suya que le permitía llegar a sitios donde, físicamente, no podría.

 
Oscuridad devorando la Luz

  Físicamente las sombras son de diferentes formas. Su aspecto habitual es variable, una masa oscura que se moldea como si fuera humo negro. Cuando se encuentra en este estado es cuando más fácil le resulta dirigirse a lugares (sobretodo lejanos), colarse y esconderse amoldándose al sitio para no ser visto con facilidad. También usa esta forma para envenenar a los mortales, colarse en su interior corrompiéndolos o entregándoles el poder para que la ambición los vuelva de su bando.

  Cuando quieren simplemente asesinar, es cuando adoptan una forma antropomorfa. Pueden convertirse en quien deseen, lo que les sirve de estrategia para confundir al enemigo. Una vez escogida la forma, suelen ir en un gran ejército para limpiar el campo. Es, en estas ocasiones, cuando sí buscan un líder estratégico que los ayude a ganar, ya que al adoptar un cuerpo se vuelven vulnerables y con capacidad de morir.


viernes, 13 de enero de 2017

Mercurianos

"—Todo aquel que traicione la Luz, será castigado. Yo te entrego el fuego de mi espada. Úsalo, con él podrás quemar el alma del pecador, para que no tenga la opción de descansar en paz en el seno de quien traicionó."
 Mensaje de Gabriel al primer mercuriano.

  Los mercurianos fueron los segundos seres en poblar el Universo. Creados por la mano de Gabriel, el ángel líder de los Tres, surgieron en el planeta Mercurio eternamente bañados por la luz y el calor del Sol. Su misión era la valentía, y por eso irradiaban fiereza a la hora de luchar. Eran el gran ejército fiero que Gabriel había buscado para combatir a su hermano, Miguel.

  Los mercurianos se caracterizan por un caracter abrumador, muy similar al de los ángeles. Los sentimientos vibraban por su cuerpo, y se dejaban llevar fácilmente por el amor, la furia, el odio y la tristeza. Al contrario que los neptunianos, estos sentimientos afectaban tanto que a veces resultaban un incordio.

  Aún así, los mercurianos siempre estuvieron orgullosos de sus características emocionales. Tachaban a los neptunianos de extraños monstruos sin sentimientos, bichos extraños que debían ser erradicados del Universo. No llegaban a comprender cómo se podía vivir sin sentimientos, ya que ellos creían que esa era la razón de la vida.

  Físicamente la gran mayoría son de constitución fuerte. Comparten unos ojos ligeramente rojizos, donde a veces se puede ver el calor de las llamas que corren por sus venas. Controlan el fuego, por lo tanto irradian calor, y no soportan el frío, ya que este contrarrestra su temperatura haciéndolos sentir enfermos (con los neptunianos ocurre lo mismo con el calor).
Zolthran

ESTRUCTURA DEL PUEBLO

  Se trata de una cultura principalmente masculina debido a que su creador era un hombre. Sin embargo la mujer tiene más presencia en los ejércitos que el hombre neptuniano en la actividad de su pueblo. Este se repartía alrededor de la superficie del planeta, en busca de conseguir el mayor número de habitantes posibles y así, contrarrestar la gran cantidad de pérdidas que tenían en las batallas.

  Tienen varios ejércitos que se ocupan de las diferentes zonas que fueron asignadas en el acuerdo de paz entre ellos y los neptunianos. Cada ejército lo dirige un comandante, y a todos los comandantes lo dirige su rey y su reina. Son alrededor de diez ejércitos, cada uno jerarquizado por su importancia. Todos los soldados eran observados en su crecimiento para ver sus aptitudes y así poder colocarlo en el ejército que más se amoldaba a él. La mayor parte acababan en el último, el primero que salía en la lucha y el primero que perecía.

  Dentro de cada ejército había funciones específicas: luchar, defender, estrategia, etc… Y cada grupo se amoldaba a su zona. Cuentan con unos maestros que trataban el fuego que Gabriel les había otorgado, y se lo entregaban a los ejércitos cuando iban a la lucha. Y, dentro del mismo, estaban los que sabían manejarlo mejor que los demás.

LA CULTURA

  Todos los niños, cuando nacían, eran llevados por las manos de sus padres a una gran hoguera, sobre la que caminaban con ellos lo más alto que sus brazos les permitían. La idea era que las llamas fueran el primer recuerdo que tuvieran, y que estas purificaran al niño para ayudarle en el futuro a lograr sus metas.

  Durante su etapa de formación, se pasaban los días entrenando en las habilidades de la lucha y del fuego, formándose para luego ser colocados en alguno de los ejércitos. 

  El tratado de paz con los neptunianos establecía que ciertas zonas los defenderían ellos mientras que otras los defenderían sus oponentes. Esto provocó que algunos lugares adoraran al fuego y otros al hielo. Cada cierto tiempo, cuando un nuevo mundo era creado, se reunían, tanto el rey de Mercurio y su comandante más importante, como Neptuno, con su sucesora, para hablar del tratado y decidir quién defendería el nuevo mundo.

ZOLTHRAN

  Zolthran es el archienemigo de Khiraissa, el comandante del primer ejército de Mercurio, y, por lo tanto, el siguiente al mando después de su rey y reina. Tiene el don del fuego en su totalidad por lo que él mismo se encarga de gestionarlo para entregárselo a su ejército. Por diferentes motivos, él también fue desterrado junto a su enemiga, y destituido de su puesto para siempre.

jueves, 12 de enero de 2017

Neptunianos

"—A partir de ahora te llamarás Neptuno, como el planeta en el que vives. Lo dotarás de vida, y cada sucesor que ocupe tu lugar, tenga el nombre que tenga, también se llamará Neptuno. Yo te entrego el don de la vista, y con él, la sabiduría para gobernar. El conocimiento será tuyo, y lo usarás para proteger el Universo cuando nosotros no podamos —la joven no parpadeó—, alza la cabeza, Neptuno, reina de Neptuno y protectora del Universo, y jura por tu futura gente, que todo lo harás por, y para la Luz.
    —Lo juro —respondió ella."

    Los neptunianos son los primeros seres en poblar el Universo. Creados bajo la mano de Zeraquiel, nacieron en el planeta Neptuno, siempre Ocultos pero al acecho. Su misión era observar el crecimiento de las criaturas que irían poblando el Universo e impedir que nada fuera mal en el proceso.

  A todas las que gobernaban a lo suyos se les llamaba, tal y como había dicho Zeraquiel el día de su creación, Neptuno, independientemente del nombre que se les pusiera al nacer. Cada 1.000 años esta se reunía a solas con su planeta en el lugar que más lo representaba, y concebían una nueva hija que, casi 100 años después, empezaría a gobernar como la nueva Neptuno.

  Zeraquiel les entregó el don de la sabiduría. Todos los neptunianos, en mayor o menor medida, contaban, al llegar a cierto punto de su edad, con esto. Sin embargo Neptuno era la única que tenía la verdad absoluta, y la que podía oírlo y saberlo todo.


Khiraissa, la última Neptuno que no llegó a gobernar.

  Los neptunianos se caracterizan por varias cuestiones físicas y emocionales. En primer lugar comparten con su creadora los cabellos blancos y los ojos azules. Todos tienen ciertos poderes relativos al frío y al poder de las palabras (es Neptuno, sin embargo, la que tiene total control sobre estos). Las reinas y sucesoras se diferencian del resto de la población por una marca de nacimiento en su frente que hace referencia al tridente y el reloj del Destino que las simboliza.

  Emocionalmente se encuentra la característica más notable: carecen de sentimientos. No pueden odiar, sentirse tristes, furiosos, sorprendidos, y, sobretodo, no pueden amar. Es algo que la propia ley universal de la que hablé en otra entrada provocó: la sabiduría es totalmente contraria a esto, si una persona ama, odia o se siente triste o furiosa, sus actos se verán afectados por dichos sentimientos.

ESTRUCTURA DEL PUEBLO

  Neptuno cuenta con varios pueblos todos unidos en un mismo lugar. Para protegerse del exterior, sitúan una eterna tormenta sobre ellos para que nadie pudiera atravesarla. A veces exploran el resto de la superficie para purificarse y sentirse más en contacto con el planeta. Aún así, solo la reina y la heredera tienen poder sobre él porque están más ligadas que nadie.

  Los neptunianos se estructuran por funciones. El eslabón máximo es la reina, y las herederas, cuando alcanzaban la edad adulta, eran las segundas al mando. Luego están las guardianas, que se encargan de cuidar y educar las generaciones que nacían y de ejecutar los castigos impuestos por la reina. Se trata de una cultura principalmente matriarcal debido a que su creadora era una mujer, y los genes hacían que nacieran más de su sexo. Los hombres nacían con más alma de Neptuno que de Zeraquiel, y eran los que mantenían los pueblos a salvo, los protectores de nuestros protectores, e iban después de las guardianas en el escalón de mando.
  
  Fuera de eslabones de mando o jerarquías, estaban los Oyentes. Se trataban de trece ancianos y ancianas que, sentados cada uno en su piedra del tiempo, simplemente se dedicaban a escuchar. Lo oían y veían todo cuando la reina y su heredera no estaban atentas, y eran los primeros en escuchar las voces de los ángeles cuando estos reclamaban a Neptuno.

  El resto del pueblo, finalmente, se ocupa de tratar el conocimiento. Escriben en los libros todo lo que sabían y aprendían cada día, y lo que los Oyentes oían. Cuando una guardiana moría, alguien del pueblo ocupaba su lugar. Cuando algún protector moría, algún hombre ocupaba su lugar.

  Referente a la heredera, cuando nacía era, automáticamente, movida con el resto de los niños y aprendía al mismo nivel que ellos, como si fuera una más. Era así hasta que llegaba a la edad correcta para empezar su entrenamiento, en el que, después de dar una visita a la reina, empezaba a formarse en los saberes de su propio poder. Finalmente, si la Luz la escogía, gobernaba.


 
biz.